Hernández tiene el privilegio de recibir a Arcucci por primera vez en Entre Ríos
Este sábado 13 de diciembre, a partir de las 19.30 horas, el Municipio de Hernández recibirá al periodista Daniel Arcucci para celebrar el primer aniversario del mural en mosaiquismo más grande construido en honor a Diego Armando Maradona. Arcucci presentará el libro “Jamás me voy a olvidar” donde el propio Maradona cuenta sus vivencias en el Mundial de México 86.
Arcucci tiene entre sus pergaminos, haber tenido, y tener, la posibilidad de “Contar a Maradona” a lo largo de cuatro décadas. Ese privilegio y responsabilidad obliga a tomar constantes lecciones de periodismo. A transitar todos los géneros. Una cosa era hacerle una entrevista, otra hacer un reportaje, otra contarlo de manera biográfica y otra contarlo de manera autobiográfica, en primera persona, poniéndose en su lugar con sus propias palabras.
Seguramente, también, porque Daniel Arcucci estuvo en la gloria y el infierno junto a Diego. Recorrió el mundo a su lado y puede comprender, como pocos, lo que significa cargar con ese peso. Estuvo a su lado en su hora más gloriosa como en México 86 o cuando ganaba el scudetto en Nápoles, pero también estuvo en Cuba, cuando luchaba contra sus adicciones y en Dubai, cuando era un “exiliado”.
En todas y cada una de las fascetas maradonianas, estuvo Arcucci, quien fue el sub director más joven de la revista El Gráfico, luego jefe de Deportes y Secretario de redacción en el diario La Nación y actualmente trabaja en ESPN en F90, como también en D Sport radio junto a Sergio Goycochea Gustavo Kufner en Puede Pasar.
El biógrafo de Maradona, ha dado más de ciento cincuenta charlas en el país y el exterior, pero será la primera vez que brinde una de ellas, en Entre Ríos. Este sábado 13 de diciembre, con entrada libre y gratuita, a partir de las 19,30 hs, Hernández tendrá ese privilegio, recibir a Arcucci en el mural de mosaiquismo más grande del mundo, para hablar y charlar sobre Maradona.
Cuando a Arcucci se le pide una definición sobre Maradona, apela a una anécdota que sucedió cuando estaba escribiendo su autobiografía “Yo soy el Diego, de la gente” y le tocó leerle algunos capítulos para que de su aprobación. Se sentaron en la casa de La Pradera que el astro ocupaba en La Habana. Si bien no todas las palabras que figuran en esas 300 y pico de páginas están grabadas especialmente para la ocasión, si está claramente definido por él el estilo, el enfoque y, sobre todo, la elección de sus recuerdos. “Ofrecí leerle el último capítulo. Me parecía que iba a ser muy interesante para él porque, como digo, es un intento de explicación, para él mismo y para los demás. Ese capítulo se armó con una conjunción de diferentes frases de Maradona referidas a los que sería, o intentaba ser, una definición de su vida.”
Quedó así: Todo lo que cuento en este libro es verdad, lo juro por mis hijas. Trate de ser lo más honesto posible en todo. Conté cosas, seguramente me olvidé de muchas otras, pero el mensaje es uno solo: voy a seguir diciendo la verdad hasta los últimos días. No voy a transar porque no me gusta, no me gusta la injusticia. Como les digo siempre a los que vienen y se quieren hacer los bananas conmigo: “Pero, Diego, si vos…” Al Diego, a mí, me sacaron de Villa Fiorito y me revolearon de una patada en el culo a Paris, a la Torre Eiffel. Yo tenía puesto el pantalón de siempre, el único, el que usaba en el invierno y en el verano, ese de corderoy. Allá caí y me pidieron, me exigieron, que dijera lo que tenía que decir, que actuara como tenía que actuar, que hiciera los que ellos quisieran. Y yo hice. Yo hice… lo que pude, creo que tan mal no me fue. Se que no soy nadie para cambiar el mundo, pero no voy a dejar que entre nadie en el mío a digitarlo. A manejarme el partido, que es como decir mi vida. Nadie me hará creer, nunca, que mis errores con la droga o con los negocios cambiaron mis sentimientos. Nada. Soy el mismo, el de siempre. Soy yo. Maradona. Yo soy el Diego”.
Cuando terminé, cuando dije la palabra fin, él levantó la vista, y dijo: “Ese soy yo”.